Un día para recordar

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SESIÓN DE FOTOS DE MY LITTLE TWIN
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Aquella mañana nos levantamos bien temprano. Sabíamos que nos esperaba un largo día y que debíamos dar el 100% de nosotros. Cogimos el coche y nos fuimos al Vellón.

La tarde anterior estuvimos allí en la finca, organizando lo máximo posible los estilismos de cada niña y muñeca, y decidiendo los escenarios que utilizaríamos para hacer las fotos.

Si todo esta bien organizado, las cosas salen mejor y nada se olvida. Pero aun así, siempre pasa algo!. Y así fue, al llegar allí caí en la cuenta de que me faltaban las chaquetas de las muñecas. Olvidé cogerlas entre tanta caja, vestidos y paquetes. Por eso, si os fijáis en las fotos del reportaje, ninguna muñeca lleva su chaqueta a la vez que las niñas. De todo se aprende y seguro que nunca más vuelvo a olvidarme de ellas.

Al llegar, coincidimos en el aparcamiento con María, la mayor del grupo, y su madre, con caritas de sueño pero con muchas ganas por comenzar la aventura. Era un día del mes de febrero, frío y lluvioso, por eso yo estaba intranquila, porque la iluminación sería gris y apagada. La colección era de verano y no saldría el sol o el cielo azul en ninguna de las fotos. ¡Socorro!, pensé.

un-dia-para-recordar-my-little-twinEntramos en la finca maravilladas de lo cuidada y bonita que estaba incluso en pleno invierno, guarda rincones preciosos con mucho encanto. Entramos dentro, donde ya nos esperaba la dueña, Rosa, y Carmen con su madre, muy ilusionadas.

Poco a poco fueron llegando el resto de peques y empezamos a vestirlas. Parecía el día de reyes, cuando te levantas muy ilusionada y al llegar al salón ves todos tus regalos colocados por nombres esperando a que los abras y los veas. Con mucha alegría vas abriéndolos y probándolos y de vez en cuando miras al resto de la familia para ir viendo que les han traído a ellos.

Estaba ansiosa porque vieran las muñecas, por ver su reacción, ya que hasta ese momento, nadie las había visto aún. Acababa de realizar y traer las muestras hacía solo 2 días. Mi día gris cambió al ver sus caritas conociendo a sus muñecas, cada una tenía la suya, con sus mismos rasgos y vestidos y estaban contentísimas abrazándolas, explorándolas, enseñándolas a sus mamis,…

Llegó el fotógrafo y se puso en seguida a trabajar. Se llevo a las muñecas y fue colocándolas en diferentes escenarios, fotografiándolas sin parar, ellas parecían cobrar vida y posar para el.

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Macarena y Carmen, 2 de las peques, se lanzaron y quisieron salir rápidamente a hacerse fotos con sus muñequitas. Con el frío que hacía fuera, a 5 grados, ellas posaron y sonrieron a la cámara como si fuera Agosto.

Al principio, yo iba siguiendo al fotógrafo allá donde iba, intentando llegar a controlar cada detalle, cada coronita que se caía, cada falda que se arrugaba, … pero finalmente comprendí que si quería salir viva de aquello, debía relajarme y dejar que las cosas fluyeran solas.

Mis nervios seguían en aumento y tenia que contenerme para no llorar de la ilusión, pero en una de las escenas, donde se ven por primera vez juntas a todas las niñas, cada una con su muñeca a juego, no pude contenerme y las lágrimas, salían disparadas de mis ojos sin poder controlarlas. Después de tanto tiempo, después de tanto trabajo, estaba haciendo mi sueño realidad, y no solo eso, había soñado millones de veces con esas imágenes, de las niñas vestidas igual que mis muñecas y en ese mismo momento, fui consciente de que lo había conseguido, ya no tenía que imaginarlo en mi cabeza, lo estaba viendo en directo, disfrutando y sintiendo.

Pero volviendo a las fotos, aunque las niñas al principio estaban muy tímidas y un poquito serias, poco a poco fueron cogiendo confianza y empezaron a posar como profesionales. Alina, que es, aparte de una belleza, un poquito bicho, se ponía a jugar y a correr por todos sitios, comiendo chuches con sus calcetines rojos para aguantar mejor el frio. El resto de niñas se la iba uniendo y contagiando de su alegría y espontaneidad, incluso Alex, la mas chiquitina con 2 añitos, se puso a jugar con las mayores, con esa sonrisa angelical tan linda que tiene.

 

 

Fue un día inolvidable, de mucho ajetreo, nervios y emoción, en el que compartí una experiencia única en compañía de unas personas maravillosas, espero que para ellas también lo fuera.

Y para que podáis ver un poquito mas, os dejo un video, para el que quiera verlo, con el que espero disfrutéis, casi tanto como nosotros lo disfrutamos viviéndolo.

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